Caso técnico: rehabilitación de 8.000 m² en una nave logística de Coslada
Este caso técnico explica cómo se plantea la rehabilitación de una nave logística de 8.000 m² en Coslada sin bloquear por completo la operativa. El punto de partida era un suelo con desgaste, juntas dañadas y reparaciones antiguas en rutas de tráfico intenso.
Situación inicial y objetivos de la intervención
La superficie presentaba polvo, desconchones junto a juntas y pérdida de acabado en pasillos de carretillas. Las zonas bajo estanterías conservaban mejor estado, lo que confirmó que el patrón estaba ligado al tráfico y no era uniforme.
Los objetivos técnicos eran estabilizar bordes, mejorar limpieza, diferenciar recorridos y mantener accesos a muelles durante la obra. Se planteó una ejecución sectorizada y coordinada con la actividad diaria.
Diagnóstico y propuesta de sistema
La inspección incluyó mapa de daños, medición de humedad y pruebas de preparación. Las reparaciones antiguas sin adherencia se retiraron y se clasificaron las juntas entre aquellas que debían conservar movimiento y las que requerían reconstrucción de labios.
Como solución de referencia se planteó preparación mecánica, mortero de reparación en daños, imprimación y revestimiento de resina dimensionado por áreas. En puntos de giro y carga se reforzó el espesor; la señalización se integró como fase final.
Fases previstas
- Sectorización y rutas alternativas de circulación.
- Fresado o granallado según el estado de cada área.
- Reparación de juntas, baches y fisuras estables.
- Aplicación del sistema y reapertura progresiva.
Ejecución por sectores en una nave activa
La superficie se dividió en unidades compatibles con muelles y pasillos. Cada entrega incluía protección física durante el curado y una hora definida de reapertura. Los trabajos con más ruido o polvo se concentraron fuera de los periodos de máxima actividad.
Los encuentros entre fases se prepararon para evitar bordes débiles. En cada sector se registraron consumos, temperatura, humedad y tiempos, manteniendo trazabilidad del sistema.
Controles de calidad y resultado esperado
La recepción técnica comprobó continuidad, espesor, acabado de juntas, adherencia en puntos de control y uniformidad de la señalización. Las pendientes y encuentros con muelles se revisaron antes de devolver la zona a operaciones.
El resultado perseguido no era solo visual: menos polvo, circulación estable, limpieza más rápida y reducción del daño en juntas. Se recomendó un calendario de inspección para intervenir sobre golpes pequeños antes de que afectaran a áreas mayores.
Preguntas frecuentes
¿Es posible rehabilitar una nave sin cerrar toda la actividad?
Sí, cuando existen rutas alternativas y el sistema permite dividir la obra en sectores con tiempos de reapertura definidos.
¿Qué se revisa al entregar cada fase?
Se comprueban acabado, juntas, adherencia, espesor, señalización y que el curado permita recibir el tráfico previsto.
¿Por qué se dañan antes los pasillos de carretillas?
Concentran abrasión, frenadas y giros. En esos puntos suele ser necesario reforzar el espesor y mantener las juntas.